LAS VACAS LOCAS
Para quien haya vivido en la Ciudad De México entre 1850 y 1980,
el nombre de Carlos IV trae a la memoria la magnífica estatua ecuestre hecha por Manuel
Tolsá, conocida como el Caballito, que estuvo todos esos años en la esquina del
Paseo de la Reforma y la Avenida Bucareli. Pero este cuento no trata de ese
monarca español, que según Wikipedia tenía suficientes nombres para prestarle a
todos los personajes de este cuento, pues se llamaba Carlos Antonio Pascual
Javier Juan Nepomuceno José Januario Serafín Diego. Tampoco se trata de del
último rey de la dinastía de los Capetos en Francia, ni del rey de Alemania que
fuera coronado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1355, ni de
ningún otro rey europeo. Esta es la
historia de un vaquero que vivía en Holdrege, Nebraska, en los Estados Unidos. Preguntarán,
entonces, por qué le llamamos Carlos IV si no era rey, pues porque su bisabuelo,
su abuelo y su padre, todos se llamaban Carlos y él era el cuarto en esta
línea. Al igual que el rey español, Carlos tenía muchos nombres, pero entre sus
cuates era conocido como Carlos Alexander. Podríamos escribir muchas historias
sobre los tres Calos anteriores y quizá algún día lo hagamos, pero aquí solo
contaremos el cuento de Las Vacas Locas.
Nuestra historia comienza el día en que Carlos Alexander invitó a su
vecino y mejor amigo, a quién, tomando prestado uno de los nombres de Carlos IV
de España, llamaremos Nepomuceno, a quedarse en su casa unos días para
prepararse para un rodeo que habría en Holdrege en un mes. Participarían en la
suerte de derribar becerros y amarrarles las patas. Carlos montaría a Rooster y
Nepomuceno a Cowboy. Antes de desayunar,
ambos pasaron a la caballeriza para darle de comer a los caballos, y como todas las mañanas, La Negra Tomasa,
una perra de raza labrador que por el color de su pelaje hacía honor a su
nombre, subía y bajaba la cabeza, se levantaba en dos patas, se comía la avena
y en lugar de ladrar hacía ruido como de relincho.
-
¿Qué le pasa a esta perra?- Preguntó Nepomuceno
-
Nada- contestó Carlos Alexander- es que se cree
caballo
-
¿Le ponen bridas, silla y la montan?
-
No es para tanto, a veces se comporta como caballo, pero no la
montamos.
Un rato después La Negra Tomasa estaba cazando culebras en
el pasto.
-
Y, ¿Ahora?-
Preguntó Nepomuceno
-
Pues a veces también se cree gato- contestó
Carlos
-
Esta perra está bien loca
-
Quizá, pero nosotros la vemos como un animal
“multifuncional”
-
Supongo que sale más barato que tener varios
animales.
-
Sí, sólo tiene el problema de que cuando
necesitas un perro tienes al caballo, cuando necesitas al caballo tienes al
gato y a final de cuentas, nunca tienes el animal que necesitas en ese momento.
-
¿Ya la llevaron con un psicólogo canino?
-
No exactamente, pero la Dra. Daphne sugirió que
la dejáramos en paz porque así es feliz y no le hace daño nadie.
Como solía hacerlo, cuando salieron en el carro rumbo a la
escuela, Rooster se asomó para despedirlos haciendo ruido y sacando las orejas
por las rendijas. Nepomuceno preguntó los nombres de los demás caballos, y le
comentaron que la yegua se llamaba Shakira y que la potranca aún no tenía
nombre, a lo que Nepomuceno sugirió que le pusieran: Un Caballo Sin Nombre,
como una canción que le gustaba a su abuelo. “Qué nombre tan absurdo”, dijo
Carlos. “Pues así se llama la canción”, contestó Nepomuceno. “¡Las cosas que
escuchan los abuelos!”, dijo Carlos, “pero mejor le buscamos un nombre de
verdad”.
Así pasaron varios días con una rutina similar hasta que una
tarde en que tomaban el fresco en la terraza de su casa, discutiendo cómo fue
que al gran sabio Aristóteles se le ocurrió proponer que los cuerpos caen a
velocidad constante, si todos sabemos que no es lo mismo caer de un metro que
desde el primer piso, el segundo o el tercero. Estaban tan metidos en esta
discusión que no se dieron cuenta de que un carro se acercaba y se estacionaba
frente a su puerta, buen susto se llevaron cuando, de la nada, alguien
preguntó:
-
¿Carlos IV?
-
A sus órdenes- respondió Carlos después de
recuperarse del susto.
-
Una notificación para usted, firme de recibido
Carlos leyó el documento que le habían entregado y dijo “¡Su
tía Panchita!, ¿Quién es mi tía Panchita?”. Su mamá, que estaba ahí cerca,
contestó “¡La tía Panchita!, hace mucho tiempo que no oía hablar de ella. Es
protectora del medio ambiente, vive en
alguna parte de Jalisco. ¿Por qué Preguntas?”.
-
Porque aquí
dice:
“El gobierno del Estado de Jalisco le notifica que su tía
Panchita le ha dejado en herencia El Criadero de Ratón Espinoso Jalisciense
(liomys spectabilis) en La Lagunilla, municipio de Tapalapa, en este Estado…”
- Yo para que quiero este criadero, ¿Cómo podré deshacerme de
esta herencia?- dijo y siguió leyendo:
“… El ratón espinoso jalisciense está en la lista de la
NOM-059-SEMARNAT-2010 como especie en riesgo sujeta a protección especial.
Conforme a la legislación vigente, a partir de la recepción de esta
notificación, usted toma la responsabilidad del bienestar de la población de
ratones que se encuentra en el criadero. Estamos seguros de que usted
continuará la labor que en favor de la
pronta recuperación de esta especie en su hábitat natural y en beneficio del
medio ambiente venía realizando su tía. Nos permitimos recordarle que la ley
prevé una pena de 15 a 30 años de prisión para quién permita, en forma
deliberada o negligente, la pérdida de ejemplares de esta especie. Para
cualquier aclaración, favor de comunicarse a la Delegación del Municipio de
Tapalapa de la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de Jalisco, teléfono +52
343 ……”
-
¿Que, qué? – Dijo Carlos mientras tomaba el
teléfono para marcar el número
-
Buenas tardes, Habla Carlos Alexander…
-
Sí, el mismo…
-
No me felicite, yo quisiera saber cómo
deshacerme del criadero…
-
Yo no acepté que me lo dejara en herencia, yo ni
siquiera conocí a la tía Panchita…
-
Si yo pensé que Los Ratones Espinosos sería en
nombre de los charros de Tapalapa…
-
No, no, no. No quise decir que fueran ratoneros,
solo que esa sería su mascota…
-
¡Qué ecologista ni qué nada!, yo vivo en Nebraska
y no tengo como atender ese criadero…
-
¿Qué pasaría si no le hago caso a la
notificación que me llegó?...
-
Entiendo, ¿y qué tengo que hacer para deshacerme
del criadero?...
-
Entiendo,
agradezco la información, adiós.
La situación era complicada. La Policía de Nebraska ya
estaba enterada de que Carlos tenía un citatorio en Jalisco y si no lo atendía,
lo tendrían que arrestar para entregarlo a las autoridades de la Secretaría del
Medio Ambiente. Para deshacerse del criadero tendría que promover un juicio en
que demostrara que no tenía capacidad de atenderlo adecuadamente y tendría que
convencer a un juez de que había mejores opciones, ya fueran otras personas,
instituciones o alguna agencia gubernamental para tomarlo a su cargo. Pero desde
ahora era responsable del buen manejo del criadero y si algo salía mal, iría a
dar a la cárcel. Carlos se preguntaba de dónde habría sacado la tía Panchita
semejante idea, cuando sonó su teléfono:
-
Hola, Carlos Alexander, habla Chompi
-
Hola, primo, ¡qué milagro!
-
Quería ser el primero en felicitarte por la
herencia que te dejó la tía Panchita
-
¡Fuiste tú!, debí imaginarlo, tú le dijiste a la
tía Panchita que me dejara el criadero
-
¡Cómo crees!, si me hubiera encantado que me lo
dejara a mí
-
¡Mentiroso! Seguro que te lo propuso y le
echaste un cuento sobre mi
-
Bueno… yo nomás le dije que vivías en un rancho
y que te gustaba el aire libre
-
¡Condenado!, ya nos arreglaremos. Más vale que
vayas para allá inmediatamente, antes de que me metas en un lío más grande.
-
No te preocupes, ya estoy aquí, todo está bajo
control. Pero vas a tener que venir a arreglar este asunto. Míralo del lado
positivo, sirve para que vengas a visitar a la familia. Ah, y tráete tu caballo porque vamos a organizar una charreada en honor del nuevo benefactor del ratón espinoso jalisciense.
-
Olvídate de la charreada en mi honor, lo que
quiero es deshacerme del dichoso criadero
-
Pues no será en tu honor, pero tráete el
caballo, porque la charreada se hace
Carlos empezó a hacer los preparativos para el viaje, lo
haría en carro y se llevaría a Rooster. Cuando fue por Rooster para subirlo al
remolque le dijo “Vamos Campeón, que hay una charreada en Jalisco”. Nepomuceno
preguntó por qué le decía Campeón si se llamaba Rooster. Carlos le dijo que
cuando participaba en charreadas le decía Campeón y le hablaba en español para
que entendiera mejor las instrucciones. Luego Carlos partió rumbo a Jalisco y
Nepomuceno regresó a su casa.
Al día siguiente Nepomuceno le platicó a Serafín (otro
nombre que tomamos prestado del Rey Carlos IV de España), un compañero de la
escuela, que Carlos Alexander tenía una perra loca que se creía caballo y gato.
También le contó de la yegua Shakira, de la potranca sin nombre y del caballo
bilingüe que participaba en rodeos y charreadas. Finalmente le dijo que Carlos
se había ido a administrar un criadero de ratones en Jalisco para evitar que lo
arrestara la policía. Serafín le dijo a otro compañero que la policía de
Nebraska buscaba un rancho en que había animales sin nombre con personalidades
múltiples, que iba a venir Shakira a dar un concierto y que el Ratón Vaquero
había venido con un equipo de caballos bilingües a jugar futbol americano
contra la Universidad de Nebraska.
Mientras la historia, que cambiaba cada vez que se volvía a
contar, se iba propagando por todo el estado, Carlos llegó a La Lagunilla y fue
a buscar a Chompi para averiguar qué estaba pasando con en el criadero. El
proyecto había empezado muy bien, la tía Panchita criaba ratones para soltarlos
en su hábitat natural al mismo tiempo que se iba recuperando el bosque, pero
algún burócrata que no tenía la menor idea de lo que hacía, argumentando que la
protección de los ratones significaba tenerlos en el criadero, se le ocurrió
prohibir que los soltaran en el bosque “donde los predadores los podrían
exterminar”. Pero sin los ratones no había posibilidad de mantener un
equilibrio ecológico que permitiera la recuperación del bosque. Al mismo
tiempo, sin predadores naturales en el criadero, los ratones se reprodujeron
“como ratones”, y como ni la ley permitía introducirlos a su hábitat natural,
ni había nuevos bosque donde soltarlos, el criadero se llenó de ratones. La
situación era crítica, estaban construyendo un piso nuevo para meter más
ratones porque ya no había espacio en el criadero, pero sería necesario
resolver este problema porque ya no se podrían construir más pisos.
-
Podríamos poner un restaurante especializado en
carne de ratón espinoso jalisciense y una fábrica de artículos de su piel- dijo
Carlos Alexander
-
Iríamos a la quiebra porque nadie vendría al
restaurante ni compraría artículos de piel de ratón y acabaríamos en el bote
por violar la ley- replicó Chompi
-
¡Quién sabe!- dijo Carlos- Si convencemos a la
gente de que es comida gourmet y contratamos a un diseñador de renombre, en un
descuido nos hacemos millonarios
-
¡No sueñes!- dijo Chompi- Mejor resolvemos el
problema que tenemos ahorita y luego vemos cómo nos hacemos millonarios.
Fueron juntos a la delegación municipal de SEMARNAT a
iniciar las gestiones para resolver el problema.
“¡Nooo joven, va a estar difiiicil!”, Dijo el encargado de
darles información, “Estamos desesperados con Cerebro, así le decimos al nuevo
jefe porque parece que quiere conquistar al mundo con los ratones. Emite reglas
por acá y por allá y en lugar de implementar un plan de trabajo para recuperar
el equilibrio ecológico, cada día sale en el periódico anunciando un nuevo programa,
se gasta millones de pesos y no hace más que causar más deterioro. Si sigue así
vamos a tener un verdadero desastre, el criadero es solo una muestra de los
problemas que está causando. Si tenemos suerte los del Partido Verde lo hacen
diputado, le aseguro que en la Cámara haría mucho menos daño que acá.
“Pero en lo que al criadero se refiere: solamente el
representante legal puede solicitar autorización para ampliarlo, y como no se
ha realizado el juicio testamentario no hay representante legal. Lo que tiene
que hacer es: primero, acreditar su personalidad como legítimo heredero del
criadero para poder iniciar cualquier trámite. Aquí tiene la lista de
documentos que hay que presentar en original y tres copias en la ventanilla 5; luego,
la autoridad puede tomar hasta 15 días hábiles para responderle si le autoriza
que actúe como representante legal del criadero mientras se resuelve el juicio
testamentario. Sin esa autorización, no puede tramitar el permiso de
construcción. También necesita la autorización para presentar una controversia
contra la Delegación Local del Medio Amiente para que se revoque la prohibición
de soltar a los ratones en su hábitat natural. Este trámite se presenta ante la
junta local del medio ambiente y tarda unos 60 días en resolverse, esperemos
que favorablemente; y, finalmente podrá renunciar
a su herencia en el juicio testamentario, para ello tendrá que demostrar su
incapacidad para cumplir el mandato que le impuso la tía Panchita y encontrar a
un responsable sustituto. “
“Ahora sí me la pusieron buena”, dijo Carlos, “¿y si no
acredito la personalidad?”
“¡Nooo joven!”, respondió el encargado, “no podría hacer
ningún trámite, pero ante SEMARNAT usted seguiría siendo responsable y de todos
modos tendría cuidar a esos ratones.”
Carlos salió bastante frustrado de la oficina.
-
Bonito lió en que me metiste, Chompi.
-
Parece que sí.
Cómo ves si en lugar del restaurante, invitamos a cenar a unos coyotes
-
Mejor se
los regalamos de navidad a Cerebro. Con razón le dio un infarto a la tía
Panchita.
En Nebraska el rumor seguía creciendo, en las escuelas,
cafeterías, restaurantes o cualquier lugar en que se reuniera gente se
escuchaban comentarios como: “… Hay un rancho en Hastings en el que le dan
tratamiento psiquiátrico a animales esquizofrénicos que no saben su nombre…”, “Pues
el primo de un amigo de la hermana de una profesora que le dio clases al Ratón
Vaquero en Jalisco dice que era un niño muy burro y muy miedoso…”, “¿ya
saldrían a la venta los boletos para el concierto de Shakira?...”, “Las
apuestas en Las Vegas favorecen a Nebraska sobre Jalisco en las carreras de
caballos que va a haber en el rodeo del mes que entra…” o “yo tengo un
guajolote que también es lechón y no sabemos a cuál nos vamos a comer para
Thanks Giving…”. La historia fue cambiando hasta que La Rumorosa, un periódico
poco serio, publicó la siguiente nota:
EPIDEMIA DE VACAS
LOCAS EN NEBRASKA
El pánico se ha apoderado de los habitantes de Nebraska por
el posible brote de encefalopatía espongiforme bovina, conocida como la
enfermedad de las vacas locas. El Departamento de Salud del Estado no ha
confirmado ni negado la existencia de vacas infectadas. Sin embargo los rumores
son cada vez más alarmantes y hay motivo para sospechar que el gobierno del
estado oculta la gravedad del problema. El pánico entre la población hizo que
se suspendiera el concierto que Shakira tenía programado y la policía busca al
Ratón Vaquero como sospechoso de haber traído la enfermedad desde Jalisco con vacas
indocumentadas…
Aunque no se podía confiar en un periódico de los llamados
amarillistas, ni las autoridades, ni los productores de carne y leche, ni los
consumidores podían ignorar un reporte así. Fuera cierto o no, un manejo
inadecuado de la situación podría tener consecuencias devastadoras para la
salud y la economía del Estado. Primero
tendrían que confirmar si realmente había un brote de la enfermedad. Mientras
lo averiguaban tendrían que tranquilizar a la gente y preparar dos planes de
acción, uno para el caso de que el reporte fuera cierto y otro para el caso de
que no lo fuera.
Si realmente hubiera aunque fuera un solo caso de
encefalopatía espongiforme bovina, sería necesario emitir una alerta sanitaria,
retirar la carne de las tiendas, poner en alerta a la población para que no
comieran carne, encontrar la fuente de la infección para neutralizarla, y determinar
si sería necesario sacrificar más vacas. La situación sería verdaderamente
complicada porque es muy difícil determinar si un animal está infectado y se
hace necesario sacrificar a cualquier animal del que se sospeche que tiene la
enfermedad. En el Reino Unido se infectaron más de 180 mil vacas, tuvieron que
sacrificar a más de 4 millones de cabezas para erradicar la enfermedad y no
pudieron exportar ganado o carne durante 10 años. Una situación similar sería
un golpe devastador para la economía del Estado de Nebraska, que tiene más de 6
millones de cabezas de ganado en pie.
Si se tratara de una falsa alarma, sería necesario hacer una
campaña para evitar que consumidores, rastros, comercializadores y autoridades
rechazaran la carne, provocando grandes pérdidas para la gente que depende de
esa industria.
En cuanto le dieron la noticia, el gobernador convocó a una
junta de todo el gabinete y pidió la presencia de la Dra. Daphne, directora del
Departamento de Psicología Forense del Estado, conocida en los juzgados como Regina Confesórum porque siempre lograba
que los delincuentes confesaran sus fechorías. El gobernador también pidió que
localizaran a Carlos IV, su gran amigo y conocedor de la situación de los
ranchos ganaderos. Al enterarse de que Carlos estaba de viaje, lo llamó a su
celular. Carlos tomó el celular para contestar y cuando vio que la llamada venía
del Gobernador pensó que seguramente alguien le habría heredado un depósito de
desechos radioactivos, o algo parecido, en Nebraska. Fuera lo que fuera, Carlos
sabía que el gobernador solo llamaría si se trataba de algo serio.
-
Hola, Carlos Alexander, ¡cómo estás!
-
Muy bien señor gobernador, ¿y usted?
-
No tanto. ¿Ya viste lo que dice La Rumorosa?
-
No, yo crucé por Laredo, no he estado cerca de
La Rumorosa, en Baja California
-
No, hombre, el periódico que se llama La
Rumorosa
-
No, no he leído periódicos durante el viaje y,
de todos modos, yo no leo esa porquería
-
Desgraciadamente hay demasiada gente que lo lee
y, peor, muchos le creen.
-
Bueno, ¿y ahora, qué dice?
-
Pues dice que hay una epidemia de vacas locas en
el estado y que el gobierno lo está encubriendo.
-
¡De dónde habrán sacado semejante idea!
-
Te llamo para ver si entre los ranchos que
visitas has visto algo sospechoso.
-
Yo no he sabido de ninguna vaca enferma. Para
locas tengo con La Negra Tomasa.
-
Sí, sí, ja, ja, La Negra Tomasa, se cree gato y
caballo, ja, ja. Pero este es asunto serio, convoqué a una junta con mi
gabinete y, antes de empezar, quise ver si tú sabías algo. También voy a
necesitar que te conectes por Skype dentro de media hora para que participes en
la junta.
Carlos contestó la llamada en Skype y en su computadora
apareció la imagen de una sala de juntas del gobernador de Nebraska.
-
¿Listo Carlos?- dijo el gobernador en la
pantalla de la computadora
-
Listo, señor gobernador- contestó Carlos
-
¡Chompi! ¿qué haces ahí?- preguntó el gobernador
-
Le estoy ayudando a Carlos con el juicio de
sucesión de la tía Panchita
-
¡La tía Panchita!- dijo el gobernador- Hace
mucho que no oía hablar de ella. ¿Cómo va el criadero de ratones?
-
Ese es el problema- dijo Chompi - que se lo dejó
a Carlos y es un embrollo legal y ecológico
-
Pues tendrán dos problemas porque acá las cosas
también están complicadas y voy a necesitar su ayuda.
El gobernador mostró artículo sobre las vacas locas que
publicó La Rumorosa. Después de comprobar que nadie tenía noticia de que
hubiera vacas infectadas en el estado, el gobernador formó un grupo de trabajo
para investigar la situación y minimizar los daños. Él mismo supervisaría los
trabajos que se enfocarían en tres áreas:
Manejo de prensa, radio, televisión y redes sociales, que
manejaría él personalmente;
Investigación veterinaria en campo, que manejaría Carlos; e,
Investigación de la fuente del rumor, que estaría a cargo de
la Dra. Daphne.
-
Carlos, ya que estás allá con Chompi, averigüen
si hay una fuente de infección en Jalisco y si alguien sabe algo de ese Ratón
Vaquero.
-
Lo último que yo supe- dijo Chompi- es que
estaba en la ratonera con sus dos pistolas y vestido de cowboy.
-
Ojalá sea el caso- dijo el gobernador- porque,
de lo contrario tenemos un problema muy serio. Les voy a mandar un avión con
todo y piloto para que puedan viajar a Nebraska cuando sea necesario. También le voy a pedir al Dr. Guamperini que les ayude a resolver lo de la tía Panchita
lo antes posible. Bueno, se echan una birria a mi salud y apuesto diez dólares
a que, con Rooster, Carlos gana en la cala de caballo de la charreada- y dio
por concluida la junta.
Ahora sí que Carlos y Chompi tenían las manos llenas, además
del criadero de ratones y la charreada en Jalisco, tendrían que ver lo de las
vacas locas en Nebraska. Carlos y Chompi acordaron que sería bueno llamar al
Chonte, hombre de sus confianzas, para que organizara la charreada, al cabo que,
con la ayuda de la Asociación de Charros de La
Lagunilla, eso no sería complicado. Chompi se encargaría del criadero, y Carlos
averiguaría sobre el Ratón Vaquero.
En Nebraska, la Dra.
Daphne investigaba sobre el origen del rumor. Los periódicos no revelan
sus fuentes de información, así que no pudo sacar nada de su entrevista con los
reporteros de La Rumorosa. Comenzó entonces a armar un rompecabezas de los chismes
que sacaba de la calle preguntando a las personas lo que sabían y cómo se
habían enterado. Pero este método tenía un problema, que de repente quedaba
atrapada en un círculo porque Fulano le había dicho a Zutano, Zutano a Mengano,
Mengano a Perengano, Perengano a Rogaciano, Rogaciano a Vespasiano y ¿qué
creen?, que Vespasiano se lo había vuelto a decir a Fulano. El chisme había
dado toda la vuelta, pero para cuando regresaba a Fulano ya lo habían cambiado
tanto, que Fulano ni cuenta se daba que el chime era el mismo que él había
iniciado y lo volvía a contar en una nueva versión. La doctora quedó así con un
mapa del estado de Nebraska mostrando una infinidad de círculos en los que el
chisme había dado vueltas con más mutaciones que un virus de gripe aviar.
El gobernador de Nebraska llamó al Dr. Patroclo Guamperini,
jefe del laboratorio de criminología de la Ciudad de México.
-
¡Hola, Patroclo, cómo has estado!
-
Muy bien, señor gobernador y usted
-
No tan bien, necesito que le ayudes a Carlos a
resolver un problema con la herencia de la tía Panchita
-
¡La tía Panchita!, hace mucho tiempo que no oía
hablar de ella, ¿Cómo va el criadero de ratones?
-
Ese es el problema, que se lo dejó a Carlos y es
un verdadero enredo. Pero también quiero que averigües si en Jalisco hay
encefalitis espongiforme bovina. Te puedes ir con el Chonte a La Lagunilla.
-
¿Y qué quiere que compre en el mercado de La
Lagunilla aquí la Ciudad de México?
-
No, lo que quiero es que vayas en el avión del
Chonte a La Lagunilla, Jalisco
-
¡En el avión del Chonte!, prefiero el autobús a
subirme con ese loco
-
Mira, vete como quieras, pero necesito que estés
allá para resolver estos problemas y también quiero que discutas con la Dra.
Daphne sobre la forma de encontrar el origen del rumor sobre las vacas locas.
La siguiente llamada del gobernador fue al Departamento de
Defensa para que enviaran un piloto a recoger a Carlos Alexander para traerlo a
Nebraska en cuanto fuera posible. La fuerza aérea le asignó la tarea al
Mandril, un experimentado piloto que ya había trabajado con el Dr. Guamperini
en el caso de la desaparición de William. El gobernador le pidió que en camino
a La Lagunilla, pasara por Lincoln para recoger a la Dra. Daphne y al perro
Ranger que no teniendo cosa mejor que hacer, se ofreció para cuidar becerros
durante la charreada.
Así fue como todo este equipo se reunió en La Lagunilla,
Jalisco. Cuando Carlos los vio a todos juntos se dio cuenta de que podría
aprovechar la presencia de tantos buenos peloteros para organizar un juego. El
fin de semana siguiente, la charreada y todos los problemas de Jalisco y de
Nebraska quedaron suspendidos durante unas horas. Carlos Alexander sería pitcher
por las Vacas Locas, como locales, en su equipo estaría el Dr. Guamperini en
home y la bisabuela de Carlos y Chompi en short stop. Por los Caballos
bilingües, la Dra. Daphne estaría en el montículo, el Chonte en el Jardín
central y el Mandril en home. Fue un gran duelo de pitcheo, en las primeras
tres entradas ambos pitchers retiraron en orden a los bateadores
correspondientes. En la cuarta entrada, con dos outs, el Mandril conectó un hit
sólido al jardín derecho y le siguió el Chonte con un roletazo que pasó entre
short y segunda, pero Carlos retiró al siguiente bateador, dejando dos hombres
en base. Las Vacas Locas respondieron en la quinta con una hit pegado a la
línea de tercera base, pero tampoco hubo más daño. El juego llegó a la séptima
entrada sin anotación en la pizarra y solo habiendo llegado tres corredores a
las bases. Como habían hecho pocos lanzamientos, ambos pitchers abridores
seguían en el juego. En la parte baja de la séptima, la bisabuela saca la bola
del parque por el jardín izquierdo. Chonte y el Mandril no lo podían creer,
nunca olvidarían el legendario triple play que les hizo en la Ciudad de México.
En la parte alta de la novena, con dos outs y marcador en contra, uno a cero,
el Mandril se para en la caja de bateo y conecta un batazo que pega en la pared
entre el jardín central y el derecho, permitiéndole llegar a segunda. Igual que
en aquella ocasión de la ciudad de México, la carrera del empate está en
segunda base y la posibilidad de ponerse adelante está en el bate del Chonte,
que hace trabajar a Carlos haciendo que la cuenta llegue al máximo, tres bolas y
dos strikes. En los siguientes dos lanzamientos, Chonte saca la bola fuera de
juego, en el siguiente Carlos lanza una bola rápida que el Chonte conecta por
arriba de la cabeza de la bisabuela, ella pega un brinco espectacular pero esta
vez la bola le pega en la punta del guante y cae en el césped. El jardinero
izquierdo levanta la bola y tira a home, pero es demasiado tarde y el Mandril
empata el juego. Es el turno de la Dra.
Daphne, pitcher contra pitcher, parte alta de la novena, dos outs y el juego está
empatado con corredor en segunda. La doctora pega una rola que sale del cuadro
entre primera y segunda, permitiendo que el Chonte anote una carrera más.
Carlos saca al siguiente bateador y vienen a la ofensiva las Vacas Locas para
el cierre de la novena entrada. El primer turno es para el Dr. Guamperini que
conecta un sencillo que lo coloca en primera, sigue la bisabuela que pega un
elevado de sacrificio para poner a Guamperini en segunda base con un out. El
turno es de Carlos, se invierten los papeles, otra vez pitcher contra pitcher,
un out, la carrera del empate en segunda base y el triunfo en el bate de
Carlos. Carlos conecta un batazo que se va a lo profundo del jardín central, el
Chonte corre hacia atrás, brinca en la barda y cacha la bola por encima de la
pared. Guamperini hace pisa y corre en segunda, pasa tercera y se sigue rumbo
al plato. El Chonte lanza la pelota al cuadro, la doctora la toma y tira a
home, El Mandril la recibe y gira para tocar al Dr. Guamperini que se está
barriendo en home. El umpire marca con movimiento del brazo hacia adelante y el
puño cerrado diciendo “OUT”. El juego
termina con marcador dos-uno favor de los Caballos Bilingües. Los jugadores se
ponen en línea, se dan la mano, se van a los vestidores y de ahí a la convivencia
con carne asada, de vacas sanas, desde luego.
Durante la convivencia, la Dra. Daphne le comentó al Dr.
Guamperini que pensaba que si un rumor se va propagando de un lugar a otro,
tendría que haber aparecido en el lugar de origen antes que en otros lados, por
lo tanto, llevaría más tiempo circulando en el mismo lugar y debería ser
posible detectar más movimientos del rumor en su zona de origen que en las
demás. El doctor estuvo de acuerdo. La doctora sacó el mapa que mostraba los
movimientos del rumor en el estado de Nebraska y pudieron confirmar su teoría.
Casi toda la población vive en la parte sur del estado. Era evidente que en los
poblados del norte, el rumor casi no había tenido actividad, en cambio había
sido muy activo en el sur y todavía más en el centro. “Mire, doctor,” dijo la Dra. Daphne, “si mi
teoría es correcta, el origen está en Holdrege”. “Así es,” contestó el Dr.
Guamperini, “ya sabemos dónde buscar. El problema ahora es encontrar la fuente y
corroborar si hay vacas infectadas.” Considerando que Carlos no podía salir del
Estado de Jalisco sin autorización de la SEMARNAT, la doctora decidió quedarse
en Jalisco para averiguar si en Jalisco había rumores similares a los de Nebraska.
Carlos comenzó su investigación el lunes siguiente,
pero no le estaba yendo muy bien con lo del Ratón Vaquero. La gente se
reía y le decían que el Ratón Vaquera era güerito y tenía grandes los pies.
Pero poco a poco fue averiguando que había un Ratón Vaquero en la sierra. Carlos
fue rastreándolo hasta un rancho. Ahí le preguntó a la primera persona con que
se topó:
-
¿Conoce usted al Ratón Vaquero?
-
¡Claro que sí!, por ahí anda. Lo va a reconocer
porque cuida las vacas y por los dientes
Y, efectivamente, en cuanto llegó al establo y le vio los dientes,
supo que estaba frente al mismísimo Ratón Vaquero.
-
Supongo que usted es el Ratón Vaquero
-
¿En qué puedo servirle?
-
¿Sabe usted algo de la encefalitis espongiforme
bovina?
-
Oiga, no. Aquí puras vacas, nada de ganado bovino…
y estarán gorditas, pero espongiformes, espongiformes que digamos, algo así
como Bob Esponja, pues no.
-
¿Habrá por aquí alguna vaca infectada con la
enfermedad de las vacas locas?
-
Pues no, aquí las vacas no hacen más que comer y
dar leche, pero loca… pues, ninguna
-
¿Y usted ha visitado el estado de Nebraska
recientemente?
-
De vez en cuando me pongo en estado
inconveniente, no muy seguido, solo en las fiestas y eso, pero en estado de
Nebraska, pues a tanto no he llegado.
-
No, no, no, que si ha estado en los Estados
Unidos
-
¡Ah!, yo para el otro lado no he cruzado, si ni
del rancho he salido en toda mi vida. Tengo primos a los que les ha ido bien,
harta lana que le han mandado a su familia. Pero cuidado con la Migra, yo por
eso no me aviento a cruzar el desierto ni le entro con los polleros, no, ¡Dios
me libre!
-
Bueno gracias por la información, ahí lo dejo
con sus vaca
-
¿Qué agradece? Por cierto, cuentan que hay una
apuesta de diez dólares a que usted y su Campeón ganan en la charreada, pues yo
pongo mis diez dólares a que no le ven ni el polvo a los charros de Jalisco.
Carlos regresó a La Lagunilla y le reportó al gobernador de
Nebraska que el único Ratón Vaquero que había encontrado en todo Jalisco jamás
había salido de un rancho en la sierra ni tenía idea de los que era la
enfermedad de las vacas locas, pero eso sí, había colocado su apuesta de diez
dólares contra Carlos y Rooster para la charreada.
Sustentado en las leyes federales de Equilibrio Ecológico,
de Vida Silvestre y de Desarrollo Forestal, el Dr. Gamperini interpuso un
amparo contra los ordenamientos estatales promovidos por Cerebro. El amparo le
fue concedido inmediatamente, con lo que podrían liberar a los ratones en las
zonas que estaban en recuperación. En seguida reunió cuidadosamente toda la
documentación que le pedían, y aunque tuvo que ir varias veces con eso de que
“a este documento le falta un sello”, “le falta una copia de éste” o “la copia
tiene que venir con firma autógrafa”, etc, etc, etc… Pero finalmente entregó
toda la documentación para iniciar el proceso.
Con el trámite iniciado, entre Carlos y el Dr. Guamperini visitaron todos los rastros y ranchos de
Jalisco haciendo pruebas sanitarias. Después de una minuciosa investigación no
encontraron seña alguna de la enfermedad en todo el estado. La Dra. Daphne
realizó, en Jalisco, un estudio similar al de Nebraska, pero tampoco encontró
el menor indicio de un rumor relacionado con la enfermedad.
Estando en estas ocupaciones, llegó el día de la charreada,
hábilmente desorganizada por el Chonte. El perro Ranger, que debería estar
cuidando a los becerros, andaba suelto por todos lados y se metió al lienzo justo
cuando estaban echando piales y acabó siendo lazado como becerro.
Afortunadamente, Aunque todo era un desorden, la charreada fue un éxito porque
la gente se divirtió mucho sin tanta formalidad.
Contando con el amparo para soltar ratones en su hábitat y
habiendo presentado la documentación para iniciar el juicio testamentario que
liberara a Carlos del criadero, un juez le concedió permiso para salir del
estado siempre que se comprometiera a estar presente en el juicio y a acatar el
fallo del tribunal. Carlos, el Dr. Gaumperini y la Dra. Daphne regresaron a Nebraska
en el avión del Madril, el Chonte se llevó a Rooter y a Ranger de regreso en el
remolque y Chompi se quedó a administrar el criadero de ratones. En cuanto
llegaron a Nebraska se presentaron con el gobernador para reportarle que en
Jalisco no había ni animales infectados ni rumores de vacas locas; también le
informaron que todo parecía indicar que el rumor de las vacas locas en Nebraska
se había originado en Holdrege; y, finalmente, Carlos le entregó los diez dólares que le enviaba el Ratón Vaquero
como pago de la apuesta de la charreada.
El gobernador felicitó a Carlos por su triunfo en la cala de
caballo, pero el problema en Nebraska aun no se resolvía. El gobernador había
manejado la prensa y televisión con mucha habilidad para evitar un pánico
generalizado, los rastros y ranchos estaban en alerta, la inspección sanitaria
era muy rigurosa y no había ningún reporte de personas contagiadas con esta enfermedad.
Sin embargo, aun no habían podido excluir la posibilidad de que hubiera vacas
infectadas ni habían averiguado cómo se había originado el rumor.
El Dr. Guamperini fue
a los rastros del estado para determinar si había la posibilidad de que la
enfermedad se hubiera transmitido en alguno de ellos. En cada rastro entrevistaba a los empleados y a los dueños, observaba las prácticas de matanza, revisaba
los procedimientos de empaque, tomaba muestras y las estudiaba en el
laboratorio. Recorrió todo el estado y le reportó al gobernador que no había
encontrado nada.
Carlos se llevó a la Negra Tomasa en un recorrido por los
ranchos del Estado. En uno de ellos tuvo la siguiente conversación:
-
¿Es usted Carlos Alexander?
-
Sí
-
¿El jinete de Rooster?
-
Sí
-
Pues yo soy primo del Ratón Vaquero de Jalisco,
y lo felicito por ganarle la apuesta a ese hablador.
-
No fue fácil, hay buenos charros en Jalisco,
pero Rooster es muy buen caballo.
-
¿Y qué va a hacer con el criadero de ratones?
-
En eso andamos, a ver qué nos deja hacer la
autoridad
-
¿Por qué no pone un restaurante, una tenería y
una fábrica de artículos de piel?
-
Eso decía yo pero parece que no hay mercado, y
con eso de que están en peligro de extinción, sólo he logrado que me dejen
soltarlos en su ambiente natural.
-
Yo le propuse a la tía Panchita que soltara a
los que fuera necesario para su recuperación y que pusiera un negocio que
hiciera autosuficiente al criadero. Pero como ella adoraba a sus ratones no
quiso saber más del asunto. Pero, imagínese, pudo haber sido buen negocio y en
lugar de estarnos malpasando por acá, podríamos estar chambeando en el criadero,
el restaurante, la tenería y la fábrica de pieles allá en Jalisco.
-
Bueno ya veremos qué hacemos con el criadero y
si le damos chamba a todos ustedes, por el momento me preocupan las vacas
locas. ¿Ha estado por acá su primo?
-
¿El Ratón Vaquero?, casi me muero de la risa
cuando me contaron la historia de que andaba en Nebraska, ese jamás ha salido
de su rancho allá en Jalisco. Si hay un Ratón Vaquero por acá tendría que ser
otro.
-
¿Y qué me dice de las vacas locas?
-
¡Qué vacas locas ni qué nada!, más loca está su
perra, mírela parece caballo. Por aquí no va a encontrar nada. Puede revisar
los registros, aquí ni una vaca se ha muerto que no sea en el rastro y puede revisar
el ganado en pie, no hay una sola con síntomas.
Al finalizar su recorrido por todo el estado, Carlos pudo
reportarle al gobernador que no había encorado evidencia alguna de que hubiera
vacas infectadas en Nebraska.
La Dra. Daphne le seguía la pista al rumor. La maraña de
rumores que iban y venían por todo el pueblo era verdaderamente espantosa con
eso de que el cuento iba cambiando de Fulano a Zutano y a Mengano, no se sabía
quién había dicho qué. La doctora decidió comenzar por el final: el periódico
La Rumorosa. Estudiando cuidadosamente el reportaje del periódico y
comparándola con las notas de las entrevistas que ella había hecho, pudo
reducir a un puñado el número de posibles informantes. Luego fue preguntando la
fecha en que cada persona se había enterado de las diferentes versiones del
rumor, poco a poco se fue acercando al origen, hasta que llegó con Serafín:
-
Serafín, ¿Qué sabes de las vacas locas?
-
De las vacas locas no sé nada
-
¿y del Ratón Vaquero?
-
Ah, sí, a mí me lo dijo Nepomuceno. Me platicó
de los caballos bilingües que entrenaba el Ratón Vaquero, del concierto de
Shakira y del rancho de animales con personalidades múltiples que no saben su
nombre. Por cierto, es una lástima que se haya cancelado el concierto.
-
Gracias por la información, voy a hablar con
Nepomuceno
En seguida, la doctora fue a buscar a Nepomuceno:
-
Hola, Nepomuceno, me dice Serafín que tú le
contaste sobre el Ratón Vaquero, Shakira y los animales con personalidades
múltiples
-
¿Cuál Ratón Vaquero?, yo hablaba Rooter, que es
bilingüe; de la yegua Shakira, de la potranca que no tiene nombre; de la Negra
Tomasa, que está bien loca; y del criadero de ratones en Jalisco
“No puede ser”, pensó la doctora, “así es como se originó el
rumor”. Inmediatamente llamó al
gobernador:
-
Señor gobernador, ya encontré el origen del
rumor...
-
No, no hay vacas locas ni se trata de un
atentado terrorista…
-
La única loca es la Negra Tomasa…
-
Todo empezó cuando Nepomuceno le contó a Serafín
de la loquera de la Negra Tomasa; de que Rooster es bilingüe y participa en
rodeos y charreadas; del criadero de ratones en Jalisco; de la yegua Shakira; y
de la potranca sin nombre. De ahí Serafín contó más allá que en un rancho había animales locos, que el Ratón Vaquero entrenaba caballos y todo lo demás. La
historia fue cambiando hasta que a La Rumorosa le llegó lo de las vacas locas…
-
Muy bien, señor gobernador, yo me encargo de la
conferencia de prensa…
-
Adiós.
Al día siguiente, el gobernador hizo una declaración ante la
prensa en la que daba por terminada la investigación por no haber evidencia
alguna de que hubiera vacas infectadas con encefalitis espongiforme bovina en
el estado, explicó también el origen del rumor y desacreditó a La Rumorosa como
un periódico de poca seriedad. La conferencia resultó deslucida pues para estas
alturas nadie se acordaba de las vacas locas porque estaban entretenidos con la
expectativa del rodeo que sería la siguiente semana. Además, La Rumorosa había
sacado una nota acusando al gobernador de que había usado recursos del estado
para apostar en la charreada de Jalisco. Así que el gobernador tuvo que dedicar
más tiempo a explicar que solo había apostado diez dólares de su propia bolsa y
que no eran recursos del estado.
Habiendo resuelto el caso de las vacas locas y con el
gobernador preocupado por la nueva nota de La Rumorosa, la doctora se dedicó a
preparar una ponencia sobre La Propagación de Rumores y su Impacto en el
Bienestar Social que presentaría próximamente en el congreso mundial de
psicología forense, en Shanghái, China. Estando en la sala de espera para tomar
el avión que la llegaría a Shanghái se encontró con Carlos y el Dr. Guamperini que iban de regreso a México.
-
Carlos, – dijo el doctor - tiene razón el primo
del Ratón Vaquero, la solución es industrializar el criadero. Tenemos que
encontrarle uso a la carne y a la piel de los ratones.
-
Puede ser, – dijo Carlos - me informa Chompi que
están naciendo más ratones de los que pueden soltar en el hábitat que se
recupera.
-
Bueno, - dijo la doctora – podrían poner una
tienda de mascotas, venderlos a los laboratorios farmacéuticos o usarlos como
fuente de proteína para alimento de ganado.
En eso llamaron a abordar el vuelo de la doctora y todos se
desearon un buen viaje sin haber terminado la conversación. Ya en el vuelo, Carlos
comentó, “¿estaría hablando en serio? Imagínate, Patroclo, la bronca que nos
echaría la Sociedad Protectora de Animales si le vendemos los ratones a un
laboratorio”. A lo que el doctor respondió, “No se dan cuenta de que podemos
perder la especie si no encontramos la forma de que sean útiles para la
gente. Pero olvidemos eso por un rato, ¿no te he contado de la vez que el
Chonte me llevó en su avión a Nueva Orleans?...”, y contando la historia de la
Desaparición de William se fue todo el camino de regreso a La Lagunilla,
Jalisco.
En la Lagunilla se encontraron con la buena noticia de que a
Cerebro lo habían hecho diputado y había
dejado de emitir nuevos decretos y con al mala noticia de que seguía vigente el
decreto que prohibía la liberación de los ratones. Afortunadamente, el amparo
les permitía seguir soltando ratones mientras se resolvía la controversia en
los tribunales. Aun así, seguían naciendo más ratones de los que podían soltar
y cada vez había más ratones. No les quedó más alternativa que pedir
autorización para construir un piso adicional para meter a la población de
ratones que seguía aumentando. Para colmo de sus males, con tantos problemas
legales, Carlos no encontró a nadie que se quisiera hacer cargo del criadero y
el juez determinó que tendría que quedarse con la responsabilidad. Durante el
juicio, sin embargo, el Dr. Guamperini convenció al juez de que la prohibición
de soltar ratones en su hábitat natural era contraria a la Ley de Protección al
Ambiente, y también obtuvo autorización para la explotación industrial y
comercial de los ratones, siempre que se mantuviera una población suficiente
para que la especie se recuperara en su hábitat natural.
Carlos comenzó inmediatamente
a vender estiércol de ratón como abono, pero esto apenas daba dinero para
cubrir algunos gastos. Luego quiso poner un restaurante especializado en carne
de ratón pero además de que no había clientes, aparecieron manifestantes que
venían de todo el mundo pidiendo que se prohibiera la venta de carne de ratón
en el restaurante. Mientras tanto, seguía aumentando la población de ratones en
el criadero y ya se iba a llenar el piso adicional que habían construido.
Carlos estaba seguro de que el criadero lo llevaría a la
bancarrota y no tenía forma de deshacerse de él. Una noche en que no podía dormir pensando en cómo solucionar
el problema, recibió una llamada:
-
Carlos, habla la Dra. Daphne, en el mercado de
Shanghái pagan a 4.00 dólares el kilo de carne de ratón en canal, hay un
fabricante de bolsas, cinturones y sombreros que paga 1.00 dólar por cada piel
y un laboratorio farmacéutico paga 25 centavos por kilo de tripas de ratón. Te
compran todo lo que puedas producir, aquí hay mucha demanda por todo eso y
nadie se atreve a hacer manifestaciones.
Al día siguiente, Carlos y Chompi comenzaron a estudiar las
posibilidades de vender ratones en el mercado chino. Para Carlos lo importante
era tener ingresos suficientes para poder mantener el criadero y evitar que
siguiera creciendo la población de ratones. Para su sorpresa, el asunto se veía
prometedor, de acuerdo a sus cálculos no solo les iba a dejar suficiente para
mantener el criadero sino que iba a dejar utilidades, al grado que pensaban que
en un par de años podrían tener un criadero cuatro veces más grande que el
actual. Inmediatamente fueron a la Delegación local de la SEMARNAT. El
encargado de darles información les dijo:
“Noooo, joven, va a estar difiiiicil, el diputado Cerebro
está promoviendo un ley que impide la exportación de especies autóctonas,
además tendría que cumplir con las normas de SEMARNAT, SAGARPA, la Secretaría
de Salud y ni pa que le cuento de la burocracia china…”
En cuanto salieron, Carlos dijo, “y pensábamos que Cerebro
haría menos daño en la Cámara de Diputados… ¡Ni a Kafka se le habría ocurrido! Chompi,
vamos a reunir a todo el equipo, nos echamos otro juego de beis y, con
burocracia o sin ella, vamos a hacer de este
criadero un buen negocio“.
Un año después, Carlos había regresado a Nebraska y Chompi
manejaba el criadero que dejaba bastante dinero con la exportación de carn
e y pieles a China. Chompi le mandó a Carlos un enlace a
Youtube por correo electrónico. Carlos no podía creer lo que veía, era Cerebro, candidato por el Partido Verde al
Senado de la República, afirmando:
- "Puedo decir con satisfacción, que gracias a los
programas que personalmente implementé en el estado de Jalisco y a las
iniciativas que presenté ante la Comisión del Medio Ambiente de la Cámara de
Diputados, se han recuperado exitosamente tanto el ratón espinoso jalisciense
como miles de hectáreas de bosque, y México es hoy el primer productor mundial de ratones
para el consumo humano y para el aprovechamiento industrial de su piel".